lunes, 6 de abril de 2009

De lo viejo y lo nuevo...

Andamos en 1,000 y una cosas y los proyectos poco a poco van cuajando. Algo en lo que hemos estado trabajando últimamente es en la realización de artículos en serie para obtener un poco de fondos para La Casa de los Gatos Malcriados. Desde hace algún tiempo hemos notado que necesitamos de un poco de ayuda ($$) externa, ya que cada vez se hace más difícil cubrir los gastos de estos bichitos.

Sin embargo, aún no creo pertinente enseñar lo que hemos hecho hasta ahorita porque es mi intención fotografiar el lote entero de los objetos.

Así que mejor muestro una poca de retrospectiva de mi época de tarjetera:

Tea Bag Folding. Es una técnica que me apasiona y, aunque en ocasiones me pregunto si vale la pena continuar coleccionando los tiles que voy obteniendo día a día, no puedo parar de hacerlo.


Hablando del Tea Bag Folding, hace un par de días brinqué de contenta porque la siguiente foto fue señalada en el sitio de Folding Trees:



Quilling. También conocida como Filigrana en papel, esta técnica fue la primera con la que incursioné en la tarjetería. Al principio la realizaba como terapia y no tardé en caer en la ambición de hacerme de cuanta literatura hubiera, ya que en ese tiempo era algo escasa.



Origami. Desde pequeña le tengo gusto al Origami. Sin embargo nunca me enfoqué a realizar este arte a fondo. A pesar de coleccionar diagramas y pertenecer a foros y grupos de este tema, mis dobleces son limitados.

domingo, 5 de abril de 2009

Epoxilandia

¿Ociosidad? ¿Curiosidad? Ambos son términos aceptables para definir nuestro interés en realizar manualidades que no tienen nada que ver con los derivados de la pulpa de celulosa. Aunque también mucha de esa culpa se la tiene Flickr.

Durante nuestra incursión para conocer y manejar estos nuevos materiales, en este caso, sustancias epóxicas para la realización de miniaturas de resina y similares, me encontré que hay muchos instructivos en la Internet para productos específicos, e incluso me atreví a comprar un kit en Mercado Libre.

Para no hacer largo el cuento, la elaboración del producto final no tuvo resultados fructíferos, a pesar de que seguimos al pie de la letra las instrucciones.

Fue cuando decidí buscar un proveedor local y, preguntando a las amistades, me dijeron que ahí mismo me darían asesoría y que con sólo proporcionar la descripción de mi proyecto me enfocarían en el producto adecuado.



Así que saliendo de trabajar me dirigí emocionada con el objeto de averiguar qué es lo que necesito para mis proyectos y conocer cuánto costaría mi primera inversión, ya que un par de clientes ya me apuran con tener producto terminado.

En verdad que la empresa Poliformas Plásticas tiene una gama variada para los que se dedican a trabajar con resinas, silicones y fibra de vidrio. Sin embargo, a pesar de que su horario es corrido, la cajera amablemente me indicó que el encargado de dar la asesoría regresaba hasta después de las 4 de la tarde.

No tuve más remedio realizar de nuevo el largo viaje a la hora indicada para poder hablar con el asesor, quien resultó ser un descendiente de Nachi Cocom y, que a pesar de conocer el producto, no sentí que me guiara amigablemente de la mano.

A la hora de pagar me percaté de unos carteles en donde la empresa ofrecía talleres sabatinos para realizar toda clase de proyectos con las distintas sustancias que venden y distribuyen. Cual no fuera mi frustración cuando me dijeron que esos talleres sólo se imparten en la ciudad de México, pero que si quería podía dejar mi teléfono y cuando "se diera alguno, le avisamos".

Es decir, la asesoría especializada no llega hasta estos lares, sobre todo porque el líder de esta sucursal está más preocupado en encontrar una diferencia administrativa que en lograr un cliente nuevo satisfecho.

Y sin embargo, en el website de la empresa reza la siguiente oferta:


Me pregunto qué me dirían los especialistas del descontento si yo les enviara esta historia, pero creo que ya conocemos su respuesta. Aún así, mantengo la esperanza de que Poliformas quiera incrementar su clientela manualera.

sábado, 14 de marzo de 2009

Otro regalo

Siempre que Lida me pregunta cómo deseo que me decore algún artículo que ella quiere obsequiarme, mi respuesta siempre es: "con gatos". A veces genera alguna objeción de su parte, pero creo que luego entiende que me gustan mucho.

¡Pero y cómo! ¡Si prácticamente son mi vida! Y vean estas hermosas cajitas de madera que ella decoró para mí. ¡Están bellas y las imágenes me encantan!


¿Mi imagen favorita? Los gatitos y el perrito en bicicleta.

viernes, 13 de marzo de 2009

Doblados desde mi hamaca


Hace un año que tomé estas fotos para luego proteger y guardar mis medallones en una hermosa cajita que Lida amablemente alteró para mis dobleces de Tea Bag Folding:

jueves, 12 de marzo de 2009

Un obsequio

Cuando conocimos a Liz en una reunión de manualidades, nuestra primera impresión fue de "esta tía está atacada", pues su natural es espetar su parecer y defiende su opinión, más si los ánimos suben de tono. Pero como a cualquiera, es cuestión de conocer a nuestro prójimo.

Mérida es un pañuelo. Quién iba a pensar que yo conocí a Liz cuando ambas éramos unas rapasuelas y yo asistí a un cumpleaños, tal vez de ella, tal vez de su hermanito, y que sus progenitores son amigos y conocidos de mi familia. Y no fue sino hasta hace algunos meses que formalmente somos amigas.

Y Liz se hizo su lugar dentro de las reuniones scrapbukeras a las que somos asiduas y se ha destacado tanto por su conocimiento en la distracción que tenemos en común, como por su espíritu de camaradería en nuestras tertulias.

Tal vez no congeniamos enseguida, pero como dije anteriormente, hay que convivir para conocer a la gente. Tanto Lida como yo nunca hemos hecho nada por Liz, y sin embargo ella no ha hecho más que llenarnos con sus atenciones. Prueba de ello es este bello estuche para lentes que hace unos días me obsequió y que trae impreso mi tema favorito: gatos.


¡Si hasta ganas me dan de usar mis lentes más seguido!

Un intento más por escribir...


Han pasado varios meses desde que cerré un blog en donde, de cuando en cuando, solía expresar algunos sentimientos. Arreglé mis asuntos personales y al parecer ahora me encuentro con las cosquillas de teclear otra vez mis ocurrencias.

Pero soy floja de nacimiento y cualquier cosa que pudiese alterar mi comodidad es motivo para desanimar mi empeño. Dos personas terminaron de convencerme para reanudar el mover de mis deditos sobre un teclado: Lida, mi compañera y amiga, quien desde hace seis años me consiente mis malcriadeces y Vanessa, una gran maestra y compañera de manualidades, a quien siempre agradeceré su amistad y sus atenciones para con mis malcriados (mis gatos).

Es por eso que decidí comenzar este proyecto pero para realizarlo de la forma como más me gusta: desde mi hamaca.

Es mi lugar favorito en el mundo. Desde ahí domino todo. Desde ahí puedo hacer manualidades. Desde ahí veo la televisión. Desde ahí pido servicio a domicilio, ya sea comida, supermercado, medicinas, etc. Desde ahí puedo comer, tomar mi cerveza y hacer mi propia fiesta. En fin, mi hamaca es mi mundo, un mundo invadido por mis gatos, a quienes adoro y les permito habitar en él (¿o son ellos quienes me lo permiten?).

Y aunque las demás actividades que me obligan a levantarme de mi nicho son necesarias, nada como la recompensa de regresar y sentir el calor de hogar desde mi hamaca.